EDITORIAL (nº 4, 2017)

Cualquier estudio o disciplina científica se sustenta en el trabajo realizado durante años por aquellos que nos precedieron y en el legado documental que nos dejaron. En el caso de la fortificación, el avance de la disciplina en los últimos años ha generado una amplia producción científica que a veces eclipsa a aquellos grandes investigadores que, con apenas medios, gran sabiduría e intuición, pusieron las bases sobre las que nos apoyamos los que nos dedicamos actualmente al estudio de las fortificaciones.

En el año 2018 se celebra una doble efeméride relacionada con uno de los investigadores más relevantes en el campo de la castellología. En este año se cumplen 125 años del nacimiento y 40 de la muerte de Federico Bordejé Garcés, figura e referencia para el estudio de la fortificación medieval española. Su labor de investigación, estudio y, sobre todo, de difusión, fue extraordinaria, demostrando en sus textos una capacidad de análisis y de comprensión del hecho fortificado que debería ser conocida por todos los que deseen iniciarse en el estudio de la arquitectura defensiva.

Solo con su conocimiento y apenas medios técnicos, Bordejé fue capaz de desentrañar la historia y la secuencia constructiva de muchos castillos, destacando sin lugar a dudas su artículo del año 1934 sobre el castillo de Manzanares El Real (Madrid), ejemplo de cómo se debe abordar el estudio de un edificio complejo de esta tipología. La biblioteca de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, que lleva el nombre de este pionero de la castellología, conserva gran parte de la biblioteca y archivo personal de Bordejé, con numerosos croquis, anotaciones de campo, fotografías y postales que fue recopilando a lo largo de su vida y de sus viajes.

En este nuevo número de Cuadernos de Arquitectura y Fortificación cumplimos, no sin dificultades, con nuestro deseo inicial de contribuir al conocimiento, difusión y valoración del patrimonio fortificado. En este número, la revista amplía sus objetivos con el inicio de una colaboración con el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) del Ministerio de Cultura y Deporte de España, a través del Plan Nacional de Arquitectura Defensiva, coordinado por Belén Rodríguez Nuere. Desde la dirección de la revista y en nombre de su Consejo de Redacción, queremos agradecer tanto a Belén Rodríguez como a todos los responsables del Instituto, su predisposición, ánimo e interés en que esta colaboración sea fructífera, y permita dar luz a las numerosas intervenciones que en patrimonio fortificado se promocionan y respaldan desde el Instituto.

Con esta colaboración queremos hacer hincapié en la necesaria cooperación que debe existir entre las instituciones públicas y las iniciativas privadas, imprescindible para las iniciativas editoriales como es la edición de una revista científica, donde priman intereses distintos a los meramente comerciales.

 

Gonzalo López-Muñiz Moragas
Director de CUADERNOS DE ARQUITECTURA Y FORTIFICACIÓN