EDITORIAL (nº 1, 2013-14)

La edición de una revista es un proceso lleno de esfuerzo y aprendizaje. Cuando el constante trabajo realizado por el Consejo de Redacción al que represento se ve recompensado con resultados como el presente número, no cabe más que felicitarse y agradecer a los autores que nos han remitido sus artículos la confianza depositada en este proyecto y la gran calidad de sus trabajos.

En este número vemos cumplidas algunas de nuestras premisas iniciales, como es dar cabida a las diversas metodologías de estudio de las fortificaciones y ampliar el horizonte de estos estudios a todas las cronologías. En nuestro ánimo constante de mejora y por mantener un adecuado nivel de calidad en los contenidos, hemos implementado en este número importantes novedades como es la evaluación de los artículos por el sistema de pares ciegos.

Sin embargo, a pesar de haber cumplido algunos de los objetivos fundacionales, la realidad nos dicta que estamos todavía alejados de lograr que los estudios interdisciplinares generados en los distintos ámbitos que intervienen en las fortificaciones, se plasmen en una producción literaria que recoja ese debate, análisis y colaboración entre las diversas disciplinas científicas que convergen en el estudio, conservación y recuperación de las fortificaciones.

Este problema puede tener su origen en que el estudio de las fortificaciones adolece aún de un corpus metodológico y de una sistematización que considere al castro, castillo, baluarte o bunker, como un objeto merecedor de un análisis científico por si mismo, generando así una disciplina que, por desgracia, aún está lejos de ver la luz. Esta cuestión tiene especial significado en un año en el que se cumple el doscientos aniversario del nacimiento de Eugène Emmanuel Viollet-le-Duc, precursor de la moderna “castellología” y autor de una de las primeras aproximaciones científicas al hecho fortificado.

Desde Cuadernos de Arquitectura y Fortificación seguiremos trabajando por ver cumplidos todos nuestros objetivos y por abrir el campo de la investigación a otras miradas y tendencias. Prueba de este interés es la incorporación de nuevos miembros tanto al Consejo de Redacción como al Comité Científico Asesor, con cuya llegada se han enriquecido los puntos de vista y el debate, y se ha fortalecido aún más la calidad científica que debe regir publicaciones como la nuestra.

No quiero cerrar esta presentación sin recordar a uno de los miembros fundadores de la revista que por desgracia, tuvo que abandonar el proyecto, y reiterar mi profundo agradecimiento a Ediciones de La Ergástula por seguir confiando en esta apuesta editorial.

Gonzalo López-Muñiz Moragas

Director de CUADERNOS DE ARQUITECTURA Y FORTIFICACIÓN